Peter Maurin

Peter Maurin fundó junto a Dorothy Day el moevimiento del Trabajador Católico en Estados Unidos. Sus Ensayos Simples (o Ensayos Fáciles) son una muestra de poesía, ingenio y tradución católica.

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lunes, 28 de enero de 2013

La grandeza del sacerdote por Hugo Wast

Cuando se piensa... 






Cuando se piensa que ni la Santísima Virgen puede hacer lo que un sacerdote;



Cuando se piensa que ni los ángeles ni los arcángeles, ni Miguel ni Gabriel ni Rafael, ni príncipe alguno de aquellos que vencieron a Lucifer pueden hacer lo que un sacerdote;



Cuando se piensa que Nuestro Señor Jesucristo en la Última Cena realizó un milagro más grande que la creación del Universo con todos sus esplendores y fue el convertir el pan y el vino en su Cuerpo y su Sangre para alimentar al mundo, y que este portento, ante el cual se arrodillan los ángeles y los hombres, puede repetirlo cada día un sacerdote;



Cuando se piensa en el otro milagro que solamente un sacerdote puede realizar: perdonar los pecados y que lo que él ata en el fondo de su humilde confesionario, Dios obligado por Su propia palabra, lo ata en el cielo, y lo que él desata, en el mismo instante lo desata Dios;



Cuando se piensa que la humanidad se ha redimido y que el mundo subsiste porque hay hombres y mujeres que se alimentan cada día de ese Cuerpo y de esa Sangre redentora que sólo un sacerdote puede realizar;



Cuando se piensa que el mundo moriría de la peor hambre si llegara a faltarle ese poquito de pan y ese poquito de vino;



Cuando se piensa que eso puede ocurrir, porque están faltando las vocaciones sacerdotales; y que cuando eso ocurra se conmoverán los cielos y estallará la Tierra, como si la mano de Dios hubiera dejado de sostenerla; y las gentes gritarán de hambre y de angustia, y pedirán ese pan, y no habrá quien se los dé; y pedirán la absolución de sus culpas, y no habrá quien las absuelva, y morirán con los ojos abiertos por el mayor de los espantos;



Cuando se piensa que un sacerdote hace más falta que un rey, más que un militar, más que un banquero, más que un médico, más que un maestro, porque él puede reemplazarlos a todos y ninguno puede reemplazarlo a él;






Cuando se piensa que un sacerdote cuando celebra en el altar tiene una dignidad infinitamente mayor que un rey; y que no es ni un símbolo, ni siquiera un embajador de Cristo, sino que es Cristo mismo que está allí repitiendo el mayor milagro de Dios;



Cuando se piensa todo esto, uno comprende la inmensa necesidad de fomentar las vocaciones sacerdotales.


Uno comprende el afán con que en tiempos antiguos, cada familia ansiaba que de su seno brotase, como una vara de nardo, una vocación sacerdotal;



Uno comprende el inmenso respeto que los pueblos tenían por los sacerdotes, lo que se refleja en las leyes;


Uno comprende que el peor crimen que puede cometer alguien es impedir o desalentar una vocación,



Uno comprende que provocar una apostasía es ser como Judas y vender a Cristo de nuevo



Uno comprende que si un padre o una madre obstruyen la vocación sacerdotal de un hijo, es como si renunciaran a un título de nobleza incomparable; Uno comprende que más que una Iglesia, y más que una escuela, y más que un hospital, es un seminario o un noviciado;



Uno comprende que dar para construir o mantener un seminario o un noviciado es multiplicar los nacimientos del Redentor;



Uno comprende que dar para costear los estudios de un joven seminarista o de un novicio, es allanar el camino por donde ha de llegar al altar un hombre que durante media hora, cada día, será mucho más que todas las dignidades de la tierra y que todos los santos del cielo, pues será Cristo mismo, sacrificando su Cuerpo y su Sangre, para alimentar al mundo.


De: Navega hacia alta mar, págs. 1750-1751, en Obras Completas, ediciones Fax, Madrid.

miércoles, 2 de enero de 2013

Amor y Autoestima por Michel Esparza

ISBN:
978-84-321-3722-8
288 págs

Este libro se dirige, ante todo, a cristianos corrientes que, pese a sus limitaciones, se afanan día tras día por mejorar la calidad de su amor. También será útil a quienes estén menos familiarizados con la vida cristiana. ¿Quién no busca la paz interior, la autoestima sin engaños o una mayor capacidad de amar?


En la primera parte, el autor anima a adoptar una actitud positiva y realista hacia uno mismo, una humilde autoestima. La conducta opuesta, el orgullo, genera conflictos y compromete la calidad de todos nuestros amores. La segunda parte muestra cómo el Amor de Dios contribuye a solucionar de modo estable los desastres del orgullo, devolviendo a la persona su auténtica dignidad. El Amor revelado por Cristo es capaz de purificar nuestros amores y colmar los anhelos más profundos del corazón. Ya en esta vida, ese Amor nos concede la mayor felicidad. Michel Esparza Encina es licenciado en Medicina por la sección neerlandófona de la Universidad Católica de Lovaina, y doctor en Filosofía por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma). Fue ordenado sacerdote en 1986 y ejerce su ministerio en Logroño. Es autor de El pensamiento de Edith Stein (EUNSA) y de La autoestima del cristiano (Belacqva). (Copiado de Rialp.com)




Amor y autoestima, de Michel Esparza 

Artículo por Anastasio López | Fuente: ForumLibertas



Este libro reflexiona sobre la autoestima y apunta que nada nos ayuda tanto a valorarnos como la experiencia de un amor incondicional

En nuestra época se habla mucho de la necesidad de “autoestima”. Es una de las paradojas con las que nos tropezamos a diario: a los jóvenes se les dice que tienen derecho a todo y, cuando llegan a la primera madurez, sino antes, se encuentran devaluados ante sí mismos. No sólo nadie les hace caso sino que, lamentablemente, son ignorantes incluso ante sí mismos de su valor.

El autor de este interesante libro, en el que se reflexiona sobre la autoestima desde el Amor (que es el de Dios), apunta que nada nos ayuda tanto a valorarnos como la experiencia de un amor incondicional. Sin ese amor, absolutamente gratuito, y que es la razón de nuestra existencia, la vida de cada uno de nosotros corre múltiples peligros. O nos abandonamos a la desesperanza, de la que una de las hijas es la falta de aprecio por uno mismo, o nos escondemos en el orgullo de la autosuficiencia, que al final no es más que una cáscara sin contenido.

La propia existencia, de cada uno de nosotros es un bien. Y amar a alguien supone descubrir el motivo de esa existencia, de por qué Dios lo ha creado. Amarse a uno mismo, de una forma verdadera y sin las contaminaciones del egoísmo, supone en último término reconocer el Amor de Dios como fondo.

Michel Esparza, en este trabajado libro, sale al paso de un problema actual y acuciante. Nos invita a un recorrido que parte del humilde reconocimiento de la dignidad de cada uno, y por lo tanto de una cierta autoestima (centrada en el valor real de lo que somos) y conduce al abandono en la misericordia divina. El último apartado se dedica a la infancia espiritual, que podemos calificar como cima de este viaje. Porque cuando uno se siente como un niño, que puede esperarlo todo de su Padre Dios, ha comprendido a fondo su vocación y se ha adentrado en el misterio de la bondad divina.

En este tiempo los anaqueles de las librerías aparecen repletos de libros de autoayuda. Hay que proponer otros en los que aprendamos a buscar la ayuda en Dios. Que el hombre reconozca su fragilidad no es motivo para entristecerse si, por la esperanza, conocemos a Quien está dispuesto a rescatarnos y ofrecernos todo su amor. Dios no anula al hombre sino que lo engrandece. Porque es el mismo Dios quien ha creado un espacio para el hombre. Sin Él sólo habría la nada. Por eso no nos limita sino que es la fuente de nuestra felicidad y la posibilidad de nuestra propia realización.


La autoestima del cristiano - Entrevista a Míchel Esparza, filósofo y teólogo 
 Fuente: Zenit.org



LOGROÑO, jueves, 2 septiembre 2004 ( ZENIT.org ).- Míchel Esparza es el autor de «La autoestima del cristiano», de la Editorial Belacqva , «una obra que se dirige a cristianos corrientes que se afanan por mejorar la calidad de su amor», según cuenta a Zenit el autor, don Míchel Esparza.

Esparza, sacerdote que ejerce su ministerio pastoral en Logroño, es filósofo y teólogo y autor de «El pensamiento de Edith Stein» (Eunsa).

--La autoestima tiene mala prensa en ambientes cristianos, parece opuesta a la humildad. Usted, en cambio, cree que autoestima y cristianismo se complementan. ¿De qué modo?

--Esparza: Sí, a primera vista la autoestima parece opuesta a la humildad, porque entendemos que es humilde quien no se toma demasiado en serio a sí mismo. Pero si lo miramos con mayor profundidad, vemos que la humildad se traduce en un espontáneo olvido de uno mismo, es decir, es humilde ante todo quien no se da demasiadas vueltas a sí mismo.

Ahora bien, ese egocentrismo no se da sólo en personas vanidosas y arrogantes, sino también en personas que se infravaloran: también la falsa modestia y el autorrechazo son contrarios a la humildad. Por tanto, para ser humilde, es preciso que uno se acepte a sí mismo tal como es, más aún: es preciso que uno se ame a sí mismo aún sabiendo que tiene defectos.

Es aquí donde autoestima y cristianismo se complementan. En última instancia, los conflictos con uno mismo provienen de la dificultad de aceptar la propia miseria, y nada le reconcilia a uno tanto consigo mismo como el saberse amado.

Cristo nos ha revelado el amor incondicional de Dios por cada ser humano. Quien, a pesar de ser miserable, se sepa amorosamente mirado de continuo por un Padre que le ama tal como es, gozará de una paz interior inamovible. Sus errores personales no le quitarán esa paz porque sabe que a su Padre le encanta perdonarle cada vez que le pida perdón. Sabiéndose así amado, se amará a sí mismo y, libre de problemas personales, se podrá dedicar de lleno a amar a los demás.

En efecto, la paz interior no es el único fruto de la humilde autoestima de quien se sabe hijo de Dios. Una buena relación con uno mismo tiene también una importancia decisiva de cara a la calidad del amor a los demás.

Es lógico que una actitud conflictiva hacia uno mismo dificulte el buen entendimiento con los demás, en primer lugar, porque es difícil que quien esté absorbido por sus propias preocupaciones preste atención a las de los demás. En segundo lugar, porque quien teme ser rechazado por otros se vuelve susceptible.

--¿El cristianismo puede aportar soluciones a problemas de autoestima?

--Esparza: Autoestima y cristianismo no son sólo complementarios: pienso incluso que sólo la vida cristiana puede aportar soluciones estables a los problemas de autoestima.

Quien se sabe hijo de Dios, se olvida fácilmente de sí mismo y aumenta la calidad de su amor a los demás. En cambio, quien desconoce esa dignidad, se ve impelido a cosechar éxitos que aumenten su autoestima y le hagan merecedor de la estima ajena. Pero de ese modo nunca alcanza una buena relación consigo mismo y con los demás, porque el yo está envenenado por el amor propio y jamás se satisface del todo.

Quien desconozca el amor de Dios, ante sus propias miserias, tendrá dos opciones: o bien reconocerlas y deprimirse, o bien autoengañarse, eventualmente con ayuda de psicoterapia (hay quienes acuden a un psicoterapeuta para que les convenza de que son personas fabulosas).

Pero así nunca se obtiene una paz duradera, porque la inteligencia engañada siempre protesta. Es aquí donde el cristianismo ofrece la mejor alternativa. El conocimiento de estas realidades sería la mejor propaganda para la vida cristiana.

--¿Por qué se ha dejado de lado en la vida cristiana esta actitud de amarse a uno mismo?

--Esparza: Quizá por falta de matices. Hay cristianos a quienes les resulta extraño que se hable de amor a uno mismo porque piensan que se trata de algún tipo de egoísmo. Se sorprenderían si comprendiesen que es lo contrario: que el amor a uno mismo y el amor propio son inversamente proporcionales.

No se trata sólo de amarnos a nosotros mismos a causa de nuestras cualidades, sino sobre todo a causa de lo mucho que Dios nos ama.

Si aceptamos el Amor que Dios nos brinda, recibimos la mayor dignidad imaginable: la dignidad de hijos de Dios. Ahora bien, ese recto amor a uno mismo resulta ser el modo más eficaz de combatir el egoísmo del yo.

Si repasamos la literatura cristiana, descubrimos que el recto amor a uno mismo siempre ha estado presente.

El primer mandamiento siempre ha sido amar al prójimo como a uno mismo. Ya autores antiguos, como Santo Tomás de Aquino, y otros más recientes, como Pieper o Lewis, distinguen entre dos tipos de actitud hacia uno mismo.

Es algo que ha calado en la mentalidad del pueblo cristiano (piénsese en el refrán: «la caridad bien ordenada empieza por uno mismo»). Lo que quizá no se ha puesto suficientemente de relieve es la relación existente entre filiación divina y humildad, y entre esa sana autoestima y la calidad de nuestros amores.

Si me decidí a escribir un libro al respecto, fue porque no encontraba ningún otro que recomendar.

Reconozco que el término «autoestima» no es el más apropiado para un libro de espiritualidad.

Al provenir del ámbito de la psicología, esa palabra podría sugerir erróneamente que la humildad consiste en perseguir a toda costa un sentimiento positivo sobre uno mismo (la humildad no es un mero estado de ánimo; es más bien la conciencia de una dignidad que conduce al espontáneo olvido de uno mismo).

He escogido el término «autoestima» por su indudable resonancia positiva. Esta temática es universal, pero con mi libro intento ayudar especialmente a personas con cierta tendencia al agobio perfeccionista.

Si a una de esas personas le diera un libro titulado «La humildad del cristiano», es muy probable que no lo lea y que piense: «Intento ser mejor y lo paso mal cuando fallo, y para colmo ese autor me va a decir que es por falta de humildad». Sería mucho más animante decirle: «Se ve que desconoces tu dignidad y, como cristiano, tienes más razones que nadie para amarte a ti mismo aún teniendo muchos defectos».

Hay otra razón por la que empleo el término autoestima: al ser de uso común, permite divulgar el mensaje cristiano de cara al hombre de la calle. Además, la temática de la autoestima está de moda y hablar de ella en cristiano permite corregir ciertos enfoques erróneos.

Se insiste con razón en la importancia de cultivar una actitud positiva hacia uno mismo, pero no conviene hacerlo a costa de la verdad sobre uno mismo. El autoengaño no libera.

--¿Qué quiere decir con la frase: «la humildad es la virtud que nos ayuda a conocer nuestra miseria y nuestra grandeza»?

--Esparza: Esa frase, que aprendí de san Josemaría Escrivá, resume bien todo lo dicho anteriormente. La humildad es la verdad, y la verdad es que todos tenemos miserias y que somos inmensamente amados por Dios.

El mejor antídoto para poder asumir nuestra miseria consiste en descubrir nuestra grandeza de hijos de Dios. Puesto que nuestro yo está “hambriento” de estima, la mejor forma de que no moleste consiste en proporcionarle una “comida” capaz de satisfacerle plenamente.

En vez de pasarnos toda la vida buscando soluciones de recambio que nunca satisfacen del todo, nos conviene acudir directamente a la fuente de nuestra mayor dignidad: la maravillosa realidad de ser amados con locura por un Dios maternalmente paternal.

Rectificamos de este modo lo que se torció desde los albores de la humanidad. Sólo así, sabiéndonos tan amados, nos amamos a nosotros mismos y podemos experimentar la felicidad de amar a los demás de un modo cada vez más libre y desinteresado.

--Cita mucho al escritor inglés Lewis: ¿sus intuiciones sobre la humildad son vigentes?

--Esparza: Admiro a ese autor por su agudeza intelectual y su sentido del humor. En su libro «Mero cristianismo», hay un capítulo antológico sobre la humildad, de apenas doce páginas, que es muy profundo y siempre actual.

--¿Usted goza de buena autoestima?

--Esparza: Ahora más que nunca. En mi libro intento transmitir intuiciones que tanto me ayudaron a orientar correctamente mi vida cristiana y que, a través de mi labor pastoral, tanto ayudan a otras personas.

Eso no significa que no haya altibajos. Siempre habrá lucha por recuperar la paz interior. Se dice que la soberbia no desaparece hasta media hora después de la muerte, pero --mientras uno no se aleje del Amor de Dios-- se dispone de algo con qué compensarla una y otra vez.




“Amor y autoestima”, un libro sorprendente 
Hispanidad, jueves, 23 de julio de 2009



Conozco a los Esparza, familia de periodistas. José María, el mayor, anda por tierras navarras. Rafael, el menor es uno de los periodistas económicos más sólidos que ha dado España, en la actualidad redactor jefe de La Gaceta. Miguel no es periodista, es médico y cura, pero, antes que nada, es un Esparza.

Por lo general, los periodistas damos vueltas a la actualidad y a los personajes públicos, los Esparza, por contra, dan vueltas alrededor de los conceptos y de los sentimientos.

Por eso, se lo digo sinceramente, cuando me eché a la cara la última obra de Michel Esparza, titulada “Amor y autoestima” me eché a temblar. Como la amistad obliga, me lancé al asunto... ¡y ahí llegó la sorpresa!

Es un libro cristiano, naturalmente, porque identifica el amor con la donación, con la entrega, y el único amor perfecto con la clemencia de Cristo. Pero también es un libro de psicología: nunca había vito yo un recorrido desde el despertar de la infancia hasta el amor adulto. Había visto, sí, al genial Clive Lewis –uno de los autores más citados por Esparza- definir “Los cuatro amores” pero en foto fija. No, lo que hace Esparza es una evolución, la evolución de la madurez, es decir, la evolución en el amor que, si no resulta fallida, significa la realización del hombre. Sin utilizar los plúmbeos elementos de un tratado de psicología, Esparza recupera viejos esquemas olvidados como, por ejemplo, el proceso de la madurez. A fin de cuentas, madurez no es más que el recorrido por las tres etapas de la formación humana:

1. Alguien se ocupa de mí.

2. Paso a ocuparme de mí mismo.

3. No sólo me ocupo de mí mismo sino también de alguien más, o de muchos más.

Ahora bien, esa realidad psicológica no puede entenderse sin el concepto previo, el amor, lo que nuestras madres, sin tanta milonga, llamaban actitud de servicio.

La segunda lección de Esparza es la diferencia entre autoestima y orgullo. Repetimos que la caridad bien entendida empieza por uno mismo, pero es un aforismo desafortunado, o debe serlo, porque siendo muy cierto, pocos lo entienden. Si quieren ustedes distinguir al simple vanidosos del enrevesado soberbio es muy sencillo: el orgulloso practica la autocrítica más feroz, es una forma de anticiparse a la crítica ajena, que es la que no soporta.

Y me leí el libro en unas horas, de corrido.

Eulogio López
eulogio@hispanidad.com

lunes, 10 de septiembre de 2012

Las Etapas de la Vida - Romano Guardini

Las etapas de la vida, Su importancia para la ética y la pedagogía es un libro por el sacerdote y teólogo católico Romano Guardini. La edición de la editorial Palabra de 1997 tiene 160 páginas. La edición original en alemán se titula Die Lebensalter. Ihre ethische und pädagogische Bedeutung y fue publicada en 1953.

Una ayuda para comprendernos y aceptar las ventajas y los límites de la fase de la vida en la que nos encontramos.

Vea:  "Ética" de Romano Guardini por Daniel Aldama, charla completa en video en español.

Observación del editor alemán.

Lo que sigue constituyó originalmente un capítulo de un curso sobre cuestiones fundamentales de ética. ha sido retocado estilísticamente, pero sin modificar su carácter de curso universitario. El lector no debe olvidar, por tanto, que el texto fue escrito con vistas a su exposición oral y a ser completado y desarrollado en las clases, por lo que exige que el lector piense con él y desarrolle por su cuenta los pensamientos que contiene. Los frecuentes puntos suspensivos están al servicio de esa misma finalidad.

Contenido

"Como aparece en el sitio de la Editorial Palabra"

Una ayuda para comprendernos y aceptar las ventajas y los límites de la fase de la vida en la que nos encontramos.

¿Cuál es la posición del hombre frente a su vida? ¿Cómo afronta el niño, el joven, su proyecto vital? ¿Es sólo futuro? ¿Y el hombre maduro? ¿Y, sobre todo, el anciano? ¿Puede esperar algo del tiempo que le queda a disposición o debe vivir sólo de recuerdos? Éstas son algunas de las preguntas que se plantea Guardini en este delicioso libro y a las que da cumplida respuesta. "Las etapas de la vida" nos puede ayudar a comprendernos a nosotros mismos y a aceptar las ventajas y los límites de la fase de la vida en la que nos encontramos."

Guardini comienza el libro con el siguiente párrafo:

"La existencia humana se puede contemplar desde muchos puntos de vista, y un rasgo de su naturaleza propia es que ninguno de ellos la agota. Uno de esos puntos de vista consiste en la peculiar tensión existente entre la identidad de la persona y los cambios a que están sometidas sus condiciones concretas."

Índice

INTRODUCCIÓN

1. Carácter peculiar de cada etapa de la vida, incluida la vejez
2. La experiencia propia, fuente de inspiración para Guardini
3. Cómo otorgar sentido a las distintas etapas de la vida

LAS ETAPAS DE LA VIDA
FASE Y CONTEXTO
LA VIDA EN EL SENO MATERNO, EL NACIMIENTO Y LA INFANCIA
LA CRISIS DE LA MADURACIÓN
EL JOVEN
LA CRISIS DE LA EXPERIENCIA
EL MAYOR DE EDAD
LA CRISIS DE LA EXPERIENCIA DE LOS LÍMITES
LA PERSONA QUE HAAPRENDIDO DE LA EXPERIENCIA
LA CRISIS DE LA DEJACIÓN
EL HOMBRE SABIO
LA ENTRADA EN LA ANCIANIDAD
LA PERSONA SENIL
RECAPITULACIÓN
LAS ETAPAS DE LA VIDA Y LA FILOSOFÍA
DEL ENVEJECER

Romano Guardini sacerdote católico y teólogo


Romano Guardini (Verona Italia de 1885 - Múnich 1 de octubre de 1968) fue un autor, académico, sacerdote católico y teólogo italiano.

Hijo de padres italianos, vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde su padre ejerció roles en la diplomacia. Se ordenó sacerdote de la Iglesia Católica y fue uno de los líderes de los movimientos espirituales e intelectuales que desencadenaron después las reformas aprobadas por el Concilio Vaticano II.

En 1923 se le dio una posición en filosofía de la religión en la Universidad de Berlín, que mantuvo hasta ser forzado a renunciar por los Nazis en 1939. En 1945 Guardini fue nombrado profesor en la Facultad de Filosofía en la Universidad de Tübingen, y dio lecciones de filosofía de la religión. Finalmente, en 1948, se conviritó en profesor de la Universidad de Munich, donde permaneció hasta retirarse, por razones de salud, en 1962.

Se le admira por sus dotes en teología, vida espiritual, filosofía, pedagogía y arte. Entre sus discípulos se cuenta a varios "grandes" que marcaron el pensamiento teológico posterior.

Vea:  "Ética" de Romano Guardini por Daniel Aldama, charla completa en video en español. 


viernes, 27 de julio de 2012

Pablo d'Ors (sacerdote y escritor)

Pablo d'Ors (Madrid, 1963) es un sacerdote y escritor español.

Pablo d´Ors nace en Madrid, en 1963, en el seno de una familia de artistas y se forma en un ambiente cultural alemán. Es nieto del ensayista y crítico de arte Eugenio d´Ors, hijo de una filóloga y de un médico dibujante, y discípulo del monje y teólogo Elmar Salmann.

Tras graduarse en Nueva York y estudiar Filosofía y Teología en Roma, Praga y Viena –donde se especializa en germanística-, se doctora con una tesis titulada Teopoética. Teología de la experiencia literaria. Es ordenado sacerdote en 1991 y es destinado a la misión claretiana de Honduras, donde despliega una labor evangelizadora y social. De vuelta a España, compagina su trabajo pastoral -como coadjutor parroquial primero y como capellán universitario después- con una labor docente como profesor de Dramaturgia y de Estética Teológica en diversos centros superiores de España y de Argentina. En 2004, por su postura crítica y abierta, es relevado de sus cargos en la universidad y se le suspende temporalmente de sueldo y destino eclesiástico.

Su trayectoria como novelista comienza en 2000, resultando finalista del premio Herralde e inaugurando su inconfundible estilo, cómico y lírico a un tiempo, espiritual y sensorial. Entre 2001 y 2007 compatibiliza su tarea creativa con la crítica literaria en el suplemento cultural del diario ABC. Su nouvelle Andanzas del impresor Zollinger es adaptada al teatro y representada en 2011 en Italia por el famoso actor y director Roberto Abbiati. Todas sus obras, emparentadas principalmente con la literatura de Franz Kafka, Hermann Hesse y Milan Kundera, han tenido una excelente acogida por la crítica. La editorial Aìsara ha comprado recientemente los derechos de toda su obra, que está traduciendo y editando para Italia.

En la actualidad, además de animar un seminario de entrenamiento espiritual, llamado Buscadores de la Montaña, del que es fundador, Pablo d´Ors atiende espiritualmente a los enfermos y moribundos en un hospital de su ciudad natal.

Novelas

Las ideas puras(2000) (Anagrama, 2000)
Andanzas del impresor Zollinger (Anagrama, 2003)
El estupor y la maravilla (Pre-Textos, 2007)
Lecciones de ilusión (Anagrama, 2008)
El amigo del desierto(Anagrama, 2009)
Sendino se muere (2012)

Relatos

El estreno(Anagrama, 2000)

Pablo d'Ors habla del libro "Sendino se muere"




Periodista Digital: Entrevista a Pablo d'Ors "El estupor y la maravilla"



Datos de Wikipedia

martes, 12 de junio de 2012

Por qué me convertí al catolicismo - G. K. Chesterton





miércoles, 23 de mayo de 2012

Entrevista a Joseph Pearce

Entrevista al chestertoniano Joseph Pearce, quien ha escrito grandes libros como la excelente biografía de Gilbert Keith Chesteron, un libro sobre la Iglesia Católica y C. S. Lewis, una interesante biografía sobre JRR Tolkien y una sobre el catolicismo de William Shakespeare.

Aquí una entrevista al autor en el canal católico EWTN.


viernes, 11 de noviembre de 2011

Qué libros leer, cómo elegirlos

Jaime Balmes nos explica cómo elegir libros para leer, en su libro Filosofía Elemntal:

Lógica - Sección VIII - Lectura

En la lectura debe cuidarse de dos cosas: escoger bien los libros y leerlos bien.

Nunca deben leerse libros que extravien el entendimiento, o corrompan el corazón. las lecturas irreligiosas o inmorales, no conducen a la ciencia, por el contrario son una fuente de frívola superficialidad.

Conviene leer los autores, cuyo nombre es ya generalmente conocido y respetado; así se ahorra mucho tiempo y se adelanta más. Estos escritores eminentes enseñan, no solo por lo que dicen, sino también por lo que hacen pensar. El espíritu se nutre con la doctrina que le comunican; y se despierta y desarrolla por las reflexiones que le inspiran. Entre dos hombres, uno mediano otro eminente, ¿quién preferiría consultar al mediano?

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Por qué soy Católico? Chesterton, ensayo en español


Por qué soy Católico
por G. K. Chesterton


De “Doce Apóstoles Modernos y sus Credos” (1926)
(Hay otra versión de este ensayo, en el libro “The Thing” en el cual Chesterton lo complementó)



La dificultad de explicar “por qué soy un católico”, es porque hay mil razones que se juntan en una sola: El Catolicismo es Verdadero. Podría llenar todo mi espacio con distintas frases en que cada una partiera con las palabras: “Es la única cosa que…” Como por ejemplo (1) Es la única cosa que realmente previene al pecado de ser un secreto. (2) Es la única cosa en la que el superior no puede ser superior; en el sentido displicente. (3) Es la única cosa que libera al hombre de la degradante esclavitud de ser un niño de su edad (4) Es la única cosa que habla como si fuera la Verdad; como si fuera el verdadero mensajero que se rehúsa a alterar el verdadero mensaje. (5) Es el único tipo de Cristianismo que realmente contiene a todo tipo de hombre; incluso al hombre respetable. (6) Es el único gran intento por cambiar al mundo desde adentro; trabajando a través de las voluntades y no de la ley; y así sigue.

O podría trata el asunto personalmente y describir mi propia conversión; pero sucede que tengo un fuerte sentimiento de que este método hace ver el asunto mucho mas pequeño de lo que realmente es.

Numerosos hombres, mucho mejores, han sido sinceramente convertidos a religiones mucho peores. Yo preferiría mucho mas tratar de decir aquí sobre la Iglesia Católica precisamente las cosas que no se pueden decir incluso de sus respetables rivales.

En fin, voy a decir precisamente respecto de la Iglesia Católica que es católica. Me gustaría tratar de sugerir que no es solamente más grande que yo, sino que más grande que cualquier cosa en el mundo; que es, de hecho, más grande que el mundo. Pero como este espacio es corto, y solo puedo tomar una sección, la voy a considerar en su capacidad de ser guardiana de la Verdad.

El otro día un bien-conocido escritor, en otro sentido bien-informado, dijo que la Iglesia Católica es la enemiga de las nuevas ideas. Es probable que no se le ocurriera que su propio comentario no era exactamente de la naturaleza de las nuevas ideas. Es una de las nociones que los católicos tienen que estar continuamente refutando, porque es una muy vieja idea. De hecho, aquellos que se quejan que el catolicismo no puede decir nada nuevo, rara vez piensan que es necesario decir cualquier cosa nueva sobre el catolicismo. En cuanto a los hechos, un verdadero estudio de la historia demostrará que es curiosamente contrario a los hechos. En cuanto a que las ideas son realmente ideas, y en cuanto a que cualquiera de esas ideas puede ser nueva, los católicos continuamente han sufrido por apoyar esas ideas cuando realmente eran nuevas; cuando eran demasiado nuevas para encontrar a cualquier otro que las apoyara. El Católico no solo era el primero en el campo, sino que estaba sólo en el campo; y ahí no había nadie que pudiera entender lo que él allí había encontrado.

De esta manera, por ejemplo, cerca de dos mil años antes de la Declaración de Independencia y la Revolución Francesa, en una era devota al orgullo y alabanza de príncipes, el Cardenal Bellarmino y Suárez el Hispano lograron explicar lucidamente toda la teoría de la democracia real. Pero en la era del Derecho Divino ellos solo dieron la impresión de ser unos sofistas y sanguinarios Jesuitas, arrastrándose con dagas para efectuar el asesinato del rey. Y, de nuevo, el Cauists de los colegios católicos dijo todo lo que realmente se puede decir para las obras problemáticas y las novelas problemáticas de nuestro propio tiempo, dos mil años antes de que fueran escritas. Ellos dijeron que realmente hay problemas de conducta moral; pero ellos tuvieron el infortunio de decirlo dos mil años muy adelantados. En un tiempo de gran (tub.thumping) fanatiquismo y libre y fácil vituperio, casi logran que les llamen mentirosos y (shufflers) por ser psicológicos, antes de que la psicología estuviera de moda. Sería fácil dar otros numerosos ejemplos hasta el tiempo presente, y el caso de que hay ideas que todavía son muy nuevas para ser comprendidas. Hay pasajes de la “Encíclica Laboral” del Papa León XII {también conocida como Rerum Novarum, publicada en 1891} que sólo ahora están empezando a ser usadas como pistas para los movimientos sociales mucho más nuevos que el socialismo. Y cuando el Sr. Belloc escribió acerca del Estado Servil, él avanzó una teoría económica tan original que difícilmente alguien se ha dado cuenta qué es. Una cuantas centurias más adelante, probablemente otras personas las repitan, y la repitan mal. Y después, si los Católicos objetan, sus protestas serán fácilmente explicadas por los bien conocidos hechos de que los Católicos nunca se han interesado por nuevas ideas.

Sin embargo, el hombre que hizo el comentario sobre los Católicos quería decir algo; y es solamente justo para él, el entenderlo mas bien claramente de cómo él lo dijo.
Lo que él quiso decir era que, en el mundo moderno, la Iglesia Católica es, de hecho, la enemiga de muchas modas influenciables; muchas de las cuales todavía proclaman el ser nuevas, aunque muchas de ellas están empezando a ser un poco rancias. En otras palabras, en cuanto a lo que quiso decir, que la Iglesia usualmente ataca lo que el mundo en cualquier momento apoya, estaba perfectamente en lo cierto. La Iglesia usualmente se pone en contra de las modas de este mundo que pasan de moda; Y ella tiene experiencia suficiente para saber como cuan rápido pasaran de moda. Pero para entender exactamente lo que esto envuelve, es necesario más bien tomar un punto de vista más amplio y considerar la finalidad natural de las ideas en cuestión, considerar, por así decirlo, la idea de la idea.

Nueve de cada diez de las ideas que llamamos nuevas son en realidad viejos errores. La Iglesia Católica tiene por una de sus principales obligaciones el prevenir a la gente que cometa esos viejos errores; de cometerlos una y otra vez para siempre, como la gente siempre hace cuando se las deja a ellas solas. La verdad sobre la actitud Católica respecto a la herejía, o como algunos dirían, hacia la libertad, puede ser mejor expresada, a lo mejor, usando la metáfora de un mapa.
La Iglesia Católica lleva una especie de mapa de la mente que se parece mucho a un mapa de un laberinto, pero que de hecho es una guía para el laberinto. Ha sido compilada por el conocimiento, que incluso considerándolo como conocimiento humano, no tiene ningún paralelo humano.

No hay ningún otro caso de una continua institución inteligente que haya estado pensando sobre pensar por dos mil años. Su experiencia naturalmente cubre casi todas las experiencias, y especialmente casi todos los errores. El resultado es un mapa en el que todos los callejones ciegos y malos caminos están claramente marcados, todos los caminos que han demostrado no valer la pena por la mejor de las evidencias; la evidencia de aquellos que los han recorrido.

En este mapa de la mente los errores son marcados como excepciones. La mayor parte de el consiste en patios de recreos y felices lugares de caza, donde la mente puede tener tanta libertad como quiera; sin mencionar cualquier numero de terrenos de batalla intelectuales donde la batalla esta indefinidamente abierta e indecisa. Pero definitivamente toma la responsabilidad de marcar ciertos caminos que llevan a ninguna parte, o que te llevan a la destrucción, a una muralla en blanco, o a un precipicio total.

Por estos medios, previene a los hombres de perder el tiempo o perder la vida por caminos que han sido encontrados fútiles o desastrosos una y otra vez en el pasado, pero que puede, por lo demás, atrapar a viajeros una y otra vez en el futuro. La Iglesia se hace responsable de prevenir a su gente en contra de esto: y respecto a esto depende el verdadero problema del caso.
Ella defiende dogmáticamente a la humanidad de sus peores enemigos, esos anticuados, horribles y devoradores monstruos que son los viejos errores.

Ahora, todos estos falsos problemas tienen una forma de parecer bastante frescos, especialmente para nuestra nueva generación. Su primera declaración siempre suena inofensiva y plausible.
Voy a dar sólo dos ejemplos. Suena inofensivo decir, como la mayoría de la gente moderna ha dicho: “Las acciones son solamente malas cuando son malas para la sociedad” Siguiendo esto a cabalidad, tarde o temprano tu vas a tener la inhumanidad de una colmena o una ciudad pagana, estableciendo la esclavitud como el mas barato y seguro medio de producción, torturando a los esclavos por evidencia porque los individuos son nada para el Estado, declarando que un hombre inocente debe morir por el pueblo, como hicieron los asesinos de Cristo. Entonces, a lo mejor, vas a volver a las definiciones Católicas, y encontraras que la Iglesia, que mientras también dice que es nuestro deber trabajar para la sociedad, dice otras cosas además que prohíben la injusticia individual.

O denuevo, suena bastante piadoso decir “Nuestro conflicto moral debe terminar con una victoria de lo espiritual sobre lo material” Siguiendo esto a cabalidad, terminaras en la locura de los Maniqueos, diciendo que el suicidio es bueno porque es un sacrificio, que una perversión sexual es buena porque no produce vida, que el demonio hizo el sol y la luna ya que son materiales. Entonces pondrías comenzar a suponer por que el Catolicismo insiste en que hay espíritus malos al igual que hay espíritus buenos; y que lo material también puede ser sagrado, como en la Encarnación o en la Misa, en el Sacramento del Matrimonio o en la Resurrección del Cuerpo.

Ahora no hay otra mente corporativa en el mundo que actúe de ésta manera para prevenir a las mentes se encaminen al error.

El policía viene muy tarde, cuando trata de prevenir al hombre de que se vuelva malo. El doctor viene muy tarde, porque el sólo viene a buscar a un loco, no a advertir a uno sano en como no volverse loco. Y todas las demás sectas y escualas son inadecuadas para tal propósito. Esto no es porque cada una de ellas pueda no contener una verdad, sino que precisamente porque cada una de ellas contiene una verdad; y se contente con contener una verdad. Ninguna de esas otras en verdad pretende contener la verdad. Ninguna de las otras en realidad pretende esta mirando en todas las direcciones al mismo tiempo. La Iglesia no esta meramente armada contra las herejías del pasado, ni siquiera las del presente, sino igualmente contra las del futuro, que pueden ser exactamente lo opuesto a la del presente.

Catolicismo no es ritualismo; puede que en el futuro esté luchando contra una suerte de supersticiosa e idolatra exageración de un ritual. Catolicismo no es ascetismo; en el pasado ha estado una y otra vez en contra de la fanática y cruel exageración del ascetismo. Catolicismo no es meramente misticismo; está incluso ahora defendiendo a la razón humana contra el misticismo de los Pragmáticos.

Así, cuando el mundo se transformó en Puritano en el siglo diecisiete, la Iglesia estaba cargada con pujante caridad hasta el punto del sofismo, al hacer todo más fácil con la permisividad de lo confesional.

Ahora el mundo no se esta volviendo Puritano sino Pagano, es la Iglesia la que esta en todas partes protestando contra el relajo Pagano del vestir y los modales. Es hacer lo que los Puritanos quieren hecho cuando realmente lo quieren. Con toda probabilidad, todo lo que es bueno en el Protestantismo va a sobrevivir en el Catolicismo; y en el sentido de que todos los Católicos van a seguir siendo Puritanos cuando los Puritanos se vuelvan Paganos así, por ejemplo, Catolicismo, en un sentido pocamente entendido, se para fuera de la disputa como el Darwinismo en Dayton. Se para fuera debido a que está en alrededor de todo, como una casa se para toda alrededor de dos incongruentes piezas de muebles.

No es una sectaria presunción el decirlo antes y después y mas allá de todas estas cosas en todas las direcciones. Es imparcial en la pelea entre los Fundamentalistas y la teoría del Origen de las Especies, porque va más atrás que el origen de ese Origen; porque es más fundamental que los Fundamentalistas. Sabe de donde viene la Biblia. También sabe a donde van la mayoría de las teorías de la Evolución, sabe que hubo muchos otros Evangelios, y que los otros solo fueron eliminados por la autoridad de la Iglesia Católica. Sabe que hay otras muchas teorías de la evolución además de la teoría Darwiniana; y que está última es bastante probable que sea eliminada por los avances científicos. No acepta, en el sentido convencional de la frase, las conclusiones de la ciencia, por la simple razón que la ciencia no ha concluido. Concluir es callarse; y el hombre de ciencia no es para nada probable que se calle. No cree, en el sentido convencional de la frase, “lo que la Biblia dice”, por la simple razón de que la Biblia no dice nada. No puedes poner a la Biblia en el estrado de los testigos y preguntarle que es lo realmente quería decir. La controversia Fundamentalista por si misma destruye al Fundamentalismo. La Biblia por si sola no puede ser una base para el acuerdo cuando es ella misma la causa del desacuerdo; no puede ser el piso común de los Cristianos cuando algunos la toman alegóricamente y otros literalmente. Los Católicos se refieren a algo que puede decir algo, a la viviente, consistente y continua mente de la cual yo he hablado; la mente más grande del hombre guiada por Dios.

Cada momento incrementa en nosotros la necesidad moral de una mente inmortal como esa. Debemos tener algo que siga sosteniendo las cuatro esquinas del mundo, mientras nosotros hacemos nuestros experimentos sociales o construimos nuestras Utopías. Por ejemplo, debemos tener un acuerdo final, aunque sea en la evidente hermandad humana, que resista alguna reacción de la brutalidad humana. Nada es mas probable ahora que la corrupción del gobierno representativo llevará, todo a la vez, al rico rompimiento suelto, y pisoteando todas las tradiciones de igualdad con mero orgullo pagano. Debemos tener lo evidente en todas partes reconocido como verdad. Debemos prevenir la mera reacción y la lúgubre repetición de viejos errores. Debemos hacer al mundo intelectual seguro para la democracia. Pero en las condiciones de la mentalidad anárquica moderna, ni siquiera ese o cualquier otro ideal esta a salvo, así como los Protestantes apelaron de sacerdotes a la Biblia, y no se dieron cuanta de que la Biblia también podía ser interrogada, así que los republicanos apelaron de los reyes al pueblo, y no se dieron cuenta de que el pueblo también podía revelarse. No hay término para la disolución de ideas, la destrucción de todas las pruebas de verdad, que ha surgido, posiblemente, desde que el hombre ha abandonado el intento de guardar una central y civilizada Verdad, de contener todas las verdades y rastrear y refutar todos los errores. Desde entonces, cada grupo a tomado una verdad y a gastado su tiempo en volverla falsedad. Hemos tenido nada más que movimientos; o, en otras palabras, monomanías. Pero la Iglesia no es un movimiento sino un lugar de encuentro; lugar de encuentro de toda la verdad en el mundo

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Este segundo ensayo, traducido por mí al igual que el primero, trata directamente sobre el catolicismo. "Why I am a Catholic"

Aquí se puede ver el característico estilo de G.K.C., irónico y siempre llevando el argumento, con el que no esta de acuerdo a la ridiculez, demostrando que las personas que afirman ese tipo de cosas, siempre inventan su punto de partida. (Da dos ejemplos divertidos en este estilo.)

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Un dato rosa, la ironía no es lo mismo que el sarcasmo, aunque mucha gente tiende a ocuparlos como sinónimos.
Ironía es decir algo, de forma burlesca, queriendo dar a entender lo contrario.
Sarcasmo es decir algo, de forma burlesca, pero además mordaz, (aquí esta la diferencia) queriendo dar a entender lo contrario pero en un tono hiriente o despectivo.
Ejemplo: cuando uno dice “que hace calor” siendo que no es así, o también, cuando alguien le dice a otro “cierra la puerta que tengo frío” siendo que están en el patio
Y sarcasmo seria decirle a una persona “que linda te vez con ese vestido” queriendo dar a entender que no es así.

Eso con el dato rosa.

Ojalá disfrutes el leer esto, me tomo bastante tiempo traducirlo, ya que fue escrito hace casi cien años, y tiene palabras que yo no conocía, y por lo tanto, no comprendía. Así que recurrí al Dictionary, espectacular esa página. Otra razón por la que quise traducir esto, o mejor dicho, que me motivo a hacerlo, es que me demoré casi el mismo tiempo que en traducir El Burro o Gloria In Profundis.

¿Por qué creo en el Cristianismo? GK Chesterton, ensayo en español



Hace algun tiempo ya encontre por aquí en internet un articulo de GK Chesterton titulado “¿Por qué me convertí al catolicismo?”, realmente notable.
Ahora, al comenzar el ensayo Chesterton escribe:

“Aunque sólo hace algunos años que soy católico, sé sin embargo que el problema "por qué soy católico" es muy distinto del problema "por qué me convertí al catolicismo””

Después de darle vueltas al asunto, busqué nuevamente en Internet, y llegue a la pagina de la Sociedad Chestertoriana Americana (a estos gringos les fascina denominarse Americanos, como si todo el resto no lo fuéramos, a lo más podrían decirse Norteamericanos, pero tampoco estarían en lo correcto, porque los canadienses también lo son) en donde encontré varios ensayos, obviamente en ingles, así que después de un par de años me decidí a traducirlos al castellano, (mal denominado español) porque creo (y espero) que a mucha gente le gustaran.

En esta pagina de la Sociedad, encontré un ensayo anterior, titulado “¿Por qué creo en el Cristianismo?”

Hay que recordar que Chesterton fue bautizado en una iglesia anglicana, en su juventud fue ateo y después agnóstico, para pasar a ser Anglicano, y después en 1922 convertirse al Catolicismo.
En cuanto a los anglicanos creo importante destacar que dividen su “iglesia” en dos, la High church y la Low Church, por lo que tengo entendido, la Alta es bastante cercana al Catolicismo, y la baja, no. Chesterton estaba en la Alta, y con el pasar del tiempo entró a la verdadera, y se convirtió al catolicismo.
Bueno, a continuación voy a postear tres ensayos, “ ¿Por qué creo en el Cristianismo?” que fue escrito cerca de 1904 A.D. es decir, en el periodo que era anglicano, y luego “¿Por qué soy Católico?” y “¿Por qué me convertí al catolicismo?” ambos ensayos siendo católico,

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¿Por qué creo en el Cristianismo?

por GK Chesterton

Reimpreso en The Religious Doubts of Democracy (1904) (La Religión duda de la Democracia)
Y "The Blatchford Controversies" (in The Collected Works of G.K. Chesterton, Vol. 1) (Las controversias con Blatchford)


No es mi intención faltarle el respeto al Sr. Blatchford al decir que nuestra dificultad yace enormemente en el hecho de que él, igual que masas de inteligentes personas estos días, no entiende qué es teología. Cometer errores en la ciencia es una cosa, equivocar su naturaleza es otra. Y al leer “Dios y mi Vecino” (God and My neighbour), gradualmente vine a mi la convicción de que él cree que teología es el estudio respecto de si los cuentos sobre Dios relatados en la Biblia son históricamente demostrables. Esto es como si él tratara de probar a un hombre que el Socialismo era Economía Política, y comenzara a darse cuenta, a la mitad del camino, que el hombre pensaba que Economía Política significaba el estudio sobre si los políticos son economistas.

Es muy difícil de explicar brevemente la naturaleza de todo el estudio viviente, sería igual de difícil como explicar política o ética. Por más grande y obvia que sea una cosa, y nos mire directamente a la cara, más difícil nos es de explicar. Cualquier persona puede definir zoología (conchology) Nadie puede definir Moral.

Sin Embargo, tenemos la idea de tratar de explicar esta filosofía religiosa, que era, y que será nuevamente, el estudio de las inteligencias más elevadas, y la fundación de las naciones más poderosas, pero que nuestra pequeña civilización a olvidado por un tiempo, al igual como ha olvidado como bailar y como vestirse a si misma. Voy a tratar y explicar, por qué creo que una filosofía religiosa es necesaria, y por qué creo que el Cristianismo es la mejor filosófica religiosa. Pero antes de hacerlo, quiero que tengan en mente dos hechos históricos. No les pido que dibujen mi deducción de ellos ni ninguna deducción de ellos. Les pido que los recuerden como meros hechos a través de ésta discusión.

1.- El Cristianismo se levanto y esparció en una cultura y un mundo muy cínico, un mundo muy moderno. Lucrecio fue tan materialista como Haeckel, y un escritor mucho más persuasivo. El mundo romano ha leído “Dios y mi Vecino”, y de una manera un tanto cansada pensó que era bastante verdadero. Vale la pena notar que la religión casi siempre se levanta de estas civilizaciones escépticas. Un libro reciente sobre la literatura Pre-Mahometana de Arabia describe una vida enteramente pulida y lujosa. Era tan Buda, nacida en el vigor de una antigua civilización. Así fue con el Puritanismo en Inglaterra y la Renovación Católica en Francia e Italia, las cuales ambas nacieron en el racionalismo del Renacimiento. Es así hoy día; siempre es así. Vayan a los dos centros de libre pensadores más modernos, Paris y América, y los encontrarán llenos de demonios y ángeles, de viejos misterios y nuevos profetas. El Racionalismo esta luchando por su vida en contra de unas jóvenes y vigorosas supersticiones.

2.- El Cristianismo, el cual es una religión muy mística, ha sido, sin embargo, la religión de la parte más práctica de la humanidad. Tiene lejos muchas más paradojas que las filosofías Orientales, pero también construye lejos mejores carreteras.

Los Musulmanes tienen una pura y lógica concepción de Dios, el Monista Ala. Pero él se mantiene bárbaro en Europa, y el pasto no va a crecer donde el ponga su pie. El Dios Cristiano es Trino, “la complicada trinidad”, que pareciera una contradicción caprichosa en sus términos. Pero en acción él domina la tierra, e incluso el más inteligente Oriental sólo puede combatirlo imitándolo primero. El Este tiene lógica y vive de arroz. La Cristiandad tiene misterios y autos a motor. No importa, como decía, la inferencia, registremos los hechos.

Ahora con estas dos cosas en la mente, déjame tratar y explicar lo que la teología Cristiana es.
El completo Agnosticismo es la actitud obvia del hombre. Todos somos Agnósticos hasta que descubrimos que el Agnosticismo no funcionará. Después, adoptamos alguna filosofía, la del Sr. Blatchford o la mía o la de algún otro, pero por supuesto, el Sr. Blatchford no es más Agnóstico de lo que yo soy. El Agnóstico diría que no sabe si el hombre es responsable por sus pecados. El Sr. Blatchford dice que él sabe que el hombre no lo es.

Aquí tenemos la semilla de todo el tremendo árbol del dogma. ¿Por qué el Sr. Blatchford va más allá del Agnosticismo y afirma que ciertamente no hay libre albedrío? El desea que ningún hombre sea condenado por sus pecados. Por lo tanto, el tiene que dejar a sus discípulos bastante seguros de que Dios no los creó libres, y por ello culpables.

Ninguna duda Cristiana debe correr por la mente del Determinismo. Ningún demonio debe susurrarle, en algún momento de enojo, que a lo mejor el promotor de la compañía fue responsable de fraudulentamente enviarlo al trabajo arduo (workhouse) Ningún repentino escepticismo debe sugerirle, que a lo mejor el rector del colegio fue culpable de azotar a un niño pequeño hasta la muerte. La fe Determinista debe mantenerse firme, o sino, ciertamente, la debilidad de la naturaleza humana llevará a los hombres a estar enojados cuando son calumniados o patearan de vuelta cuando sean pateados. En breve, el libre albedrío pareciera a primera vista pertenecer a lo Desconocido. Y todavía el Sr. Blatchford no puede predicar lo que para él parece caridad común sin afirmar un dogma sobre el tema. Y yo no puedo predicar lo que a mi parecer es honestidad común sin afirmar otro.

Aquí esta la falla del Agnosticismo. Que nuestra visión-diaria de las cosas que (en el sentido común) sabemos, en realidad depende de la visión de las cosas que (en el sentido común) no sabemos. Está de los más bien decirle a un hombre, como lo hacen los Agnósticos, “cultive su jardín” Pero suponga que un hombre ignora todas las cosas que están fuera de su jardín, y entre ellas ignora el sol y la lluvia.

Este es el hecho verdadero. No se puede vivir sin dogmas respecto a estas cosas. No se puede actuar, por veinticuatro horas sin decidir si tener o no a las personas por responsables. La teología es un producto mucho más práctico que la química.

Algunos Deterministas imaginan que el Cristianismo invento un dogma como el libre albedrío para divertirse- una mera contradicción. Esto es absurdo. Uno tiene la contradicción donde quiera que esté. Los Deterministas me dicen, con un grado de verdad, que el Determinismo no hace diferencia en el diario vivir. Eso quiere decir – que aunque los Deterministas sepan que las personas no tienen libre albedrío, igual van y las tratan como si lo tuvieran.

La diferencia entonces es muy simple. El Cristiano pone la contradicción dentro de su filosofía. El Determinista la pone en su diario vivir. El Cristiano declara como de Perogrullo el misterio que el Determinista llama sinsentido. El Determinista tiene el mismo sinsentido para desayunar, almorzar, tomar once, y cenar todos los días de su vida.

El Cristiano, repito, pone el misterio dentro de su filosofía. Ese misterio, por su oscuridad, ilumina todas las cosas. Una vez concedido eso, la vida es vida, el pan es pan y el queso es queso; puede reír y pelear. El Determinista hace el tema de la voluntad lógico y lucido; y en la luz de la lucidez todas las cosas son oscurecidas, las palabras no tienen significado, acción ni propósito. Ha hecho su filosofía un silogismo y a él mismo un lunático incoherente.

No es una cuestión entre misticismo y racionalismo. Es una cuestión entre misticismo y locura. Por el misticismo, y el misticismo sólo, se ha mantenido al hombre cuerdo desde el principio del mundo. Todos los caminos rectos de la lógica han guiado a una especie de pandemónium, al Anarquismo o a una obediencia pasiva, a tratar al universo como una sustancia mecánica o sino como un engaño de la mente. Solamente el Místico, el hombre que acepta las contradicciones, es quien puede reír y caminar fácilmente a través del mundo.

¿Estas sorprendido de que la misma civilización que cree en la trinidad descubrió el vapor? Todas las grandes doctrinas Cristianas son de este tipo. Vean las cuidadosamente y con justicia por ustedes mismos. Tengo sólo espacio para dos ejemplos. El primero es la idea Cristiana de Dios. Justo como todos hemos sido Agnósticos así todos hemos sido Panteístas. En la divinidad de la juventud es facil decir, “¿Por qué un hombre no puede ver a Dios en un ave volando y no estar contento?” Pero después viene un tiempo en el que seguimos y decimos, “Si Dios esta en las aves, no nos dejemos ser solamente hermosos como las aves; seamos tan crueles como las aves; dejémonos vivir en la locura, roja de la naturaleza” Y algo que es sano en nosotros se resiste y dice, “Mi amigo, te estas volviendo loco”

Después viene el otro lado y decimos: “Las aves son odiosas, las flores son vergonzosas. No dare una alabanza para en ella basar al universo” Y la parte sana en nosotros dice: “Mi amigo, te estas volviendo loco”

Después viene una cosa fantástica y nos dice: “Estas en lo correcto en disfrutar a las aves, pero equivocado en copiarlas. Hay una cosa buena detrás de todas estas cosas, pero, todas estas cosas están por debajo de ti. El Universo esta en lo correcto; Pero el Mundo es malvado. La cosa que esta detrás de todo no es cruel, como un ave; sino bueno, como un hombre” Y la cosa sana en nosotros dice: “He encontrado el camino correcto”

Ahora, cuando el Cristianismo vino, el mundo antiguo acababa de llegar a este dilema. Escuchaba la Voz del Culto a la Naturaleza gimiendo, “Todas las cosas naturales son buenas. La Guerra es tan sana como las flores. La Lujuria tan limpia como las estrellas.” Y escuchaba también el llanto de los desesperanzados Estoicos e Idealistas “Las flores están en guerra; las estrellas están sucias; nada salvo la conciencia del hombre está bien, y esta está completamente vencida.”
Ambas miradas eran consistentes, filosóficas y exaltadas; su única desventaja era que, la primera lógicamente al homicidio y la segunda al suicidio. Después de una agonía del pensamiento el mundo vio el camino sano entre las dos. Era el Dios Cristiano. El hizo la Naturaleza pero El era Hombre.

Finalmente, queda una palabra por ser dicha respecto a la Caida. Solo puede ser una palabra, y es esta. Sin la doctrina de la Caída toda la idea del progreso no tiene ningún significado. El Sr. Blatchford dice que no hubo una Caida sino un ascenso gradual. Pero la misma palabra “ascenso” implica que sabes para donde estas ascendiendo. A no ser que haya un estándar en que no puedes decir si es que estas ascendiendo o descendiendo. Pero el punto central es que la Caída, como cualquier otro largo camino del Cristianismo esta formado en el lenguaje común ocupado arriba de un autobús. Cualquiera podría decir “Muy pocos hombres son realmente Varoniles” Nadie diría, “Muy pocas ballenas son realmente ballenescas”

Si quieres disuadir a un hombre de beber su décimo whisky tendrías que darle una palmada en la espalda y decirle, “Se un hombre” Nadie que desee disuadir a un cocodrilo de comer a su décimo explorador le daría una palmada en la espalda y diría “Se un cocodrilo” Porque nosotros no tenemos ninguna noción de lo que es un perfecto cocodrilo; ninguna alegoría de una ballena expulsada de su ballenesco Eden. Si una ballena se acercara a nosotros y dijera: “Soy una nueva especie de Ballena; he abandonado la (whalebone)” nosotros no debemos preocuparnos. Pero si un hombre se nos acerca (como muchos se nos acercaran muy pronto) a decir, “Yo soy una nueva especie de hombre. Yo soy el súper-hombre. He abandonado la piedad y la justicia”; nosotros debemos contestar, “Sin dudar tu eres nuevo, pero no estas cerca de ser un hombre perfecto, porque el ya ha estado en la mente de Dios. Nosotros hemos caído con Adán y nosotros ascenderemos con Cristo, pero preferimos caer con Satán, que ascender contigo”

miércoles, 29 de junio de 2011

Entrevista a Jospeh Pearce por Cristian Warken



Cristián Warken es de los pocos intelectuales chilenos que aparecen en televisión. En su programa en la televisión por cable, Una Belleza Nueva, entrevista a intelectuales de todos los géneros y de diferentes países.

Inesperadamente entrevistó a Jospeh Pearce, posiblemente el mejor escritor católico de biografías de estos últimos años.

La versión completa de la entrevista se puede comprar por internet.

Graham Greene - Biografía, Libros, Ensayos, Críticas y comentarios

C. S. Lewis: Biografía, Libros, Ensayos, Artículos



Los libros que formaron a Lewis - Aquellos que causaron mayor influencia en el autor
Tuyo Jack, Cartas de C S Lewis
Cartas de C. S. Lewis a los niños - Intercambio de cartas entre los niños lectores de las Crónicas de Narnia con su autor
Sorprendido por la Alegría - La autobiografía religiosa de Lewis. Su relato de los hechos que lo llevaron al cristianismo
Cartas del diabloa su sobrino
Trilema de Lewis - Tres posibilidades sobre quién podría ser Jesús.
La amistad según Lewis - Los Cuatro Amores
Una Pena Observada - Lewis cuenta sus pensamientos tras el fallecimiento de su esposa
Shadowlands - Película basada en el libro Una Pena Observada, con Anthony Hopkins

C.S. Lewis y la Iglesia Católica 
C. S. Lewis y la Iglesia Católica - Segundo comentario sobre este libro

Algunas citas de C. S. Lewis

De Tolkien a Lewis a Chesterton - Reflexión sobre la maravilla de comenzar a leer a uno y descubrir finalmente a Chesterton
Sobre traducciones del sus obras al castellano, español
Por qué leí las Crónicas de Narnia

Entre el Cielo y el Infierno - Una novela sobre una conversación en el Purgatorio entre Lewis, Huxley y Kennedy, quienes fallecieron el mismo día.

viernes, 13 de mayo de 2011

Libro Los relatos del Padre Brown

sábado, 20 de noviembre de 2010

Karl Keating (apologista y escritor católico)

Karl Keating (nació en 1950), un prominente apologista y escritor católico, fundador y presidente de Catholic Answers, un apostolado laico sobre apologética y evangelización.

Obtuvo su primer grado académico en Matemática Aplicada en UCSD en 1972 y luego un Juris Doctor en la Universidad de San Diego. Trabajó como abogado practicando en el área del derecho civil a comienzos de la década de 1980.

Tras salir de Misa un domingo en 1979, encontró panfletos anti católicos en los parabrisas de los autos estacionados cerca de la Iglesia. Escribió su propio panfleto y distribuyó copias en la iglesia fundamentalista responsable. Ese fue el comienzo de lo que se convertiría en una de las mayores organizaciones laicas de apologética católica.

El libro de Keating "Catholicism and Fundamentalism" se basó en una serie de 1988 que estuvo por 30 semanas en el periódico católico The Wanderer. Se ha mantenido por años en los superventas de la editorial Ignatius Press.

En agosto de 1986, el primer boletín de Catholic Answers fue publicado. En enero de 1990 Catholic Answers publicaba mensualmente la revista This Rock. Durante nueve años Keating fue su editor.

En 1988, Keating cambió su carrera y se pasó a la apologética a tiempo completo. Da charlas alrededor de Estados Unidos, y organiza y participa en debates en público con protestantes.

Fue un columnista de The Wanderer, del National Catholic Register y del Canadian Catholic Review. También apareció como experto en el programa Questions and Answers de EWTN. Le gusta andar en bicicleta por las montañas, hacer excursiones, volar y navegar por foros de internet.

Por un problema con Impuestos Internos, debido a la organización pro aborto Católicas por el Derecho a Decidir, tuvo problemas económicos con la organización y formó una nueva llamada Catholic Answers Action, la que continuó publicando su "Guía para votar en elecciones para católicos serios" (Voter's Guide for Serious Catholics). Este es un instructivo para que las personas no voten por algún candidato que está de acuerdo con legislaciones sobre cinco puntos "no negociables"(aborto, eutanasia, investigación de células madres con embriones, clonación de humanos y matrimonio homosexual). Algunos abogados laicos han intentado prohibir esta guía, sin lograrlo.

Libros

* Catholicism and Fundamentalism: The Attack on "Romanism" by "Bible Christians" (Ignatius Press, 1988)
* What Catholics Really Believe (Servant Publications, 1992)
* Nothing but the Truth: Essays in Apologetics (Catholic Answers, 2000)
* The Usual Suspects: Answering Anti-Catholic Fundamentalists (Ignatius Press, 2000)
* Controversies: High-Level Catholic Apologetics (Ignatius Press, 2001)


Datos de Wikipedia

Hugo Anthony Meynell (escritor converso católico)

Hugo Anthony Meynell (nació el 23 de marzo de 1936 en Meynell Langley, Derbyshire, Inglaterra) poco después de la muerte de su padre, Captain Godfrey Meynell, quien ganó la Victoria Cross por sus acciones en contra de los raider afganos en Khyber Pass en India. Hugo creció como miembro de una familia inglesa que llegó a ese país con la conquista normanda. Fue educado en Eton, y King's College en la Universidad de Cambridge donde obtuvo su PhD y aparece en el listado canadiense Who's Who. Fue elegido como miembro de la Sociedad Real de Canada en 1993.

Carrera académica

Tras completar su trabajo para graduarse el Dr. Meynell enseñó en la Universidad de Leeds antes de cambiarse a la Universidad de Calgary en 1981. Ha escrito quince libros académicos, y numerosos artículos en revistas especializadas, y críticas literarias en el Heythrop Journal y publicaciones similar.

Racionalismo cristiano

Meynell se auto describe como un "cristiano racionalista" en la tradición de Tomás de Aquino (1225-1274) y Bernard Lonergan (1904-1984) sobre cuyas obras ha escrito. En sus libros se trata temas sobre psicología, filosofía e incluso música. Es un devoto católico converso que tiene una simpatía evangélica por el protestantismo británico y estadounidense. En sus recientes libros ha expresado un gran disgusto por el llamado postmodernismo y lo que él llama "falacias académicas". Actualmente está estudiando el ateísmo contemporaneo.

Libros

Algunas publicaciones incluyen:

* God and the World: the Coherence of Christian Theism,London, S.P.C.K., 1971
* An Introduction to the Philosophy of Bernard Lonergan, New York : Barnes & Noble Books, 1976
* Freud, Marx, and Morals, Totowa, N.J. : Barnes & Noble Books, 1981
* The Intelligible Universe: A Cosmological Argument, Totowa, N.J. : Barnes & Noble, 1982
* The Theology of Bernard Lonergan, Atlanta, Ga. : Scholars Press, 1986
* The Art of Handel's Operas, Lewiston, N.Y. : E. Mellen Press, 1986
* Is Christianity true?,Washington, D.C. : Catholic University of America Press, 1994
* Redirecting philosophy: Reflections of the Nature of Knowledge from Plato to Lonergan,Toronto; Buffalo: University of Toronto Press, 1998
* Postmodernism and the New Enlightenment,Washington, D.C. : Catholic University of America Press, 1999

Datos de Wikipedia

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