Peter Maurin

Peter Maurin fundó junto a Dorothy Day el moevimiento del Trabajador Católico en Estados Unidos. Sus Ensayos Simples (o Ensayos Fáciles) son una muestra de poesía, ingenio y tradución católica.

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domingo, 16 de agosto de 2009

Un Cuarto para Cristo, ensayo de Dorothy Day

Cuarto para Cristo

por Dorothy Day

No es valido el decir que hemos nacido dos mil años muy tarde para darle un cuarto a Cristo. Tampoco lo es el decir que aquellos que viven en los fines del mundo nacieron demasiado tarde. Cristo esta siempre con nosotros, siempre solicitando un cuarto en nuestros corazones.

Pero ahora es con la voz de nuestros contemporáneos con la que Él habla, con los ojos de empleados de tiendas, trabajadores de fabricas, y niños que Él mira fijamente; con las manos de los trabajadores de oficina, habitantes de los barrios bajos, amas de casas suburbanas que Él da. Es con los pies de los soldados y vagabundos que Él camina, y con el corazón de quien esté en necesidad que Él lo lleva hasta un refugio. Y el dar refugio y alimento a quien quiera que lo pida, o lo necesite, es darlo a Cristo

La gente de Samaria (aliens ilegales), despreciados y aislados, estuvieron llenos de alegría al darle a Él hospitalidad, y por días Él camino y comió y durmió entre ellos. Y la más amada de todas las relaciones en la vida de Cristo, después de la relación de Él con Su Madre, es Su relación con Marta, Maria y Lázaro y la continua hospitalidad que Él encontró con ellos.

Si no tuviéramos las propias palabras de Cristo para ello, parecería sumamente lunático el creer que si ofrezco una cama, comida y hospitalidad a algún hombre, mujer o niño, estoy repitiendo el papel de Lázaro, Marta o Maria, y que mi huésped es Cristo. No hay nada para probarlo, a lo mejor. No hay aureolas que estén brillando sobre sus cabezas – o al menos ninguna que los ojos humanos puedan ver. No es probable que yo esté (vouchsafed) ante la visión de Isabel de Hungría, quien puso a un leproso en su cama que después, al ir a atenderlo, no ver el rostro del enfermo leproso, sino el rostro de Cristo.

Hace algún tiempo vi la noticia de la muerte de un sargento que era piloto a quien habían matado en servicio activo. Después de la usual información, un mensaje fue añadido el cual, imagino, debería ser imitado. Decía que cualquiera que haya conocido alguna vez al joven muerto deberá estar siempre seguro de que será bienvenido en la casa de sus padres. Así que, incluso ahora que la guerra terminó, el padre y la madre seguirán acogiendo a extraños por la simple razón de que ellos recordarán a su hijo muerto por los amigos que hizo.

Esto es bastante parecido a la costumbre que existía entre las primeras generaciones de Cristianos, donde la fe era luminosa como un fuego que abrigaba a más personas que aquellas que lo mantenía encendido. En ese entonces, en cada casa se mantenía un cuarto preparado para cualquier desconocido que podría solicitar refugio; era incluso llamado “el cuarto del desconocido;” y esto no era porque estas personas, como los padres del piloto, pensaran que podían encontrar algo de alguien que amaban en la persona que lo utilizaría, no era debido a que el hombre o la mujer a quien daban refugio les recordara a Cristo, sino debido a que--un hecho plano, simple y estupendo--él era Cristo.

Sería insensato pensar que es siempre simple recordar esto. Si todos fueran santos y apuestos, con un "alter Christus" brillando en luces de neón ante ellos, sería fácil ver a Cristo en todos.

Para ver hasta que punto uno se da cuenta de esto, es bueno preguntarse que haría uno, o qué ha hecho, cuando un mendigo pregunta en nuestra casa por comida. ¿Le darías—o le has dado—un antiguo plato de galletas, pensando que fue suficiente? ¿Crees que Marta y María pensaron que el viejo y pequeño plato fue suficientemente bueno para su invitado?

En la vida humana de Cristo, siempre había unos pocos que compensaban la negligencia de la muchedumbre. Los pastores lo hicieron; su apuro de llegar a la cuna enmendaba a la gente que se escapaba de Cristo. Los Reyes Magos lo hicieron; su travesía por el mundo compensó a aquellos que rehusaron mover un dedo apartándose de su rutina para ir hacia Cristo. Las mujeres a los pies de la Cruz también lo hicieron, compensando a la muchedumbre que se mantuvo a un lado despectiva.

Nosotros también podemos hacerlo, exactamente como ellos lo hicieron. Nosotros no nacimos muy tarde. Nosotros lo hacemos viendo a Cristo y sirviendo a Cristo en nuestros amigos y desconocidos, en cualquier persona con la que entremos en contacto.

Todo esto puede ser probado, si la prueba es necesaria, por la doctrina de la Iglesia. Podemos hablar del Cuerpo Místico de Cristo, sobre la viña o los maderos, sobre la Comunión de los Santos. Pero Cristo mismo nos lo ha probado, y nadie tiene que ir más allá de ello. Porque Él dijo que un vaso de agua dado a un mendigo era dado a Él. Él hizo que el eje del cielo se moviera ante la forma en que actuamos hacia Él en su disfraz de humano común, frágil y ordinario.

¿Me diste comida cuando tenía hambre? ¿Me diste bebida cuando tenía sed? ¿Me diste ropa cuando la mía estaba hecha harapos? ¿Viniste a verme cuando me encontraba enfermo, en prisión o en problemas?

Y aquellos que dicen, horrorizados, que no han tenido la oportunidad de realizar cosa semejante, que vivieron dos mil años muy tarde, Él dirá nuevamente lo que ellos tuvieron oportunidad de conocer durante toda su vida, que si estas cosas fueron hechas a alguno de Sus seres entonces fueron hechas a Él.

Para un Cristiano total, la obligación del deber no es requerida--siempre instando a que uno actué realizando esta o aquella obra. No es un deber el ayudar a Cristo, es un privilegio. No es probable que Marta y María se hayan sentado un momento para considerar todo lo que se esperaba de ellas--¿Es probable que la suegra de Pedro haya servido gruñendo la gallina que pretendía guardar hasta el Domingo debido a que pensó que era su “deber”? Lo hizo con gusto; ella habría servido diez pollos si los hubiera tenido.

Si esa es la forma de darle hospitalidad a Cristo, es algo seguro que esa es la forma en que hay que seguir dándola. No por el bien de la humanidad. No porque a lo mejor sea Cristo quien se queda con nosotros, viene a vernos, ocupa nuestro tiempo. No porque estas personas nos recuerden a Cristo, como aquellos soldados y militares producían el recuerdo de su hijo en sus padres, sino porque ellos son Cristo, pidiéndonos que busquemos un cuarto para Él, exactamente como Él lo hizo en la primera Navidad

"Dorothy Day nunca fue una Comunista Católica Romana. Ella fue una Católica Romana “Enciclicista” que aceptaba las encíclicas sociales católicas y atacaba y criticaba fieramente al industrialismo capitalista defendiendo la dignidad y derechos de los trabajadores. [[Meter Maurin]] decía que la meta del Trabajador Católico era “hacer que las encíclicas cobraran vida” Dorothy acepto todas las encíclicas.

Dorothy Day no era Anarquista, para los que se pregunten, es como decir que el Padre Hurtado era comunista. Hay mucha gente que confuende el estar preocupado con los pobres con ser comunista o socialista.
Esta de más decir que el Catolicismo es absolutamente incompatible con el Comunismo. Si bien pueden haber puntos en comunes, un católico puede tener simpatias con algunas ideas comunistas, pero no puede ser comunista.

viernes, 14 de agosto de 2009

El Distributismo no está Muerto por Dorothy Day

El Distributismo no está Muerto
por Dorothy Day

Sumario: (DOC #244) Reafirma la vision de propiedad y trabajo de la economía distributista mientras reconoce que " Necesita ser constantemente re-escrito, re- estimado, reestablecido …" Comentarios sobre Chesterton y Dickens en relación a la renovación del distributismo.
 
El mismo hecho de que la gente está siempre sepultando al Distributismo es una evidencia del hecho de que no está muerto como una solución. John Stanley lo sepulto el año pasado en Commonweal y el Social Justice del Central Verein en St. Louis algunos meses atrás también lo sepulto. Pero es un asunto que no será sepultado, porque el Distributismo es un sistema que se encuentra en conformidad con las necesidades y la naturaleza del hombre. 

Nosotros escribimos sobre las comunidades agrícolas como una forma ideal de institución encaminada a lo que deberíamos apuntar, y para lo que deberíamos planificar y continuaremos escribiendo respecto de aquellos que existen hoy en día y continúan intentando vivir de ese modo. Tenemos el sentimiento de que hay maneras de combatir al estado servil, y trabajar hacia una restauración de la propiedad.

Durante esos meses hubo un intercambio de visitas entre los granjeros Soviéticos que llegaban a este país y algunos granjeros nuestros que iban a la Unión Soviética y hubo un registro periodístico muy interesante. Uno de nuestros granjeros de Iowa visito una granja colectiva de gran escala donde alrededor de 5.000 Rusos estaban empelados por el Estado a pesar del hecho de que estaban utilizando maquinaria moderna. Esta era una granja colectiva, pero cada familia tenía designada entre media y dos acres (1 acre = 4047 m2), y en esta pequeña porción ellos tenían su propia vaca, pollos y credos, y recolectaban tal cantidad de vegetales, que era debido a su esfuerzo que tanta comida estaba disponible para ir al mercado. En las ciudades sería difícil encontrar los alimentos que necesitan, si no fuera por estas pequeñas granjas.

Al mismo tiempo uno podría sentir que las granjas comunales de tan vastas acres como n la Unión Soviética y en los Estados Unidos no estarían fuera de lugar en la plantación y cultivo de cereal, plantas, algodón y frutas y otras cosas tales que demanden grandes acres y en algunos casos, muchos trabajadores. 

Aquí en EE.UU. tenemos a nuestros trabajadores inmigrantes, millones de ellos, para que cosechen los cultivos, y ellos viven mal-alimentados, en harapos, en malas viviendas y son definitivamente un problema en nuestra economía. En Rusia parecen estar estabilizados. La sola mención de tales números solo indica que no Habrá una mejora acelerada, aunque la plantación y cosecha requieren de largas horas, del amanecer al crepusculo, con las correspondientes rebajas de horas y de trabajos duros en invierno.

Me han contado en las granjas que he visitado en mis viajes alrededor del país que los inviernos son igual de dificiles que los veranos para los granjeros individuales, ya que los animals deben ser alimentados más a menudo (no teniendo los alimentos como en el verano) y el trabajo es realizado bajo condiciones difíciles, entre frio y oscuridad, con menos trabajadores.
 
El gobernador Harriman habló de la pobraza como un problema nacional y no dudó en pensar en los inmigrantes, Mexicanos, Puertoriquenses, Negros, nuestra ciudad y los barrios bajos del campo. Los líderes de los trabajadores han hablado de los bolsillos de los desempleados. Donde la industria se ha mudado al sur, Where industry has moved south, or to another town there is great fanfare over enterprising real estate men who buy up the factories and invite other diversified industries to take over. With all our prosperity there is still the specter of unemployment.

Pero en la tierra, como Peter Maurin siempre dijo, no hay desempleo. Hay alimento, ropa, refugio, combustible y trabajo por hacer. Proof of this is in spite of our poverty and pockets of unemployment, is the fact that in all the 23 years of the Catholic Worker, only one farmer has come to us, and that was John Filliger, who was a seaman during the 1936 strike, who seeing our need, stayed with us. There is the saying, "Scratch a seaman and you will find a farmer."

En la serie “New World” de Chesterton publicada por Sheed and Ward, el volumen Tremendous Trifles tiene un ensayo llamado The Dickensian. Nuestros lectores recordaran que G. K.’s Weekly lucho por el Distributismo en dos de sus libros, , What’s Wrong with the World y Outline of Sanity son dos volumenes basicos para leer sobre el Distributismo, junto con The Sun of Justice, de Harold Robbins, su amigo.

En este ensayo, The Dickensian, Chesterton y un extraño se encuentran en un placentero bote pequeño que va hacia arriba por Yarmouth Harbor. El extraño esta de luto por el paso de las buenas cosas antiguas como las figuras de Madera en los barcos y miraba alrededor de las viejas partes del pueblo buscando rasgos de Dickens en Yarmouth. Durante el curso de la tarde visitaron una iglesia and there is a stained glass window which was flaming "with all the passionate heraldry of the most fierce and ecstatic of Christian Arts," there was the angel of the resurrection. Chesterton dashed out of the church, dragging his friend after him, to buy as he said, ginger beer, postal cards, to listen to the concertinas, to ride on a donkey. And when the Dickens enthusiast all but decided Chesterton needed to be committed to a mental hospital, the latter explains:

"Hay ciertos escritores a los que la humanidad les debe mucho, whose talent is yet of so shy or retrospective a type that we do well to link it with certain quaint places, or certain perishing associations." And he went on to say that were Dickens living today, he would not be harking back to the past, but dealing with things just as he found them. So that he, Chesterton, was being particularly Dickensian by enjoying his surroundings as they were, and beginning from there. 

Es lo mismo con el Distributismo. Necesita ser constantemente re-escrito, re- estimado, reestablecido, con la sabiduría y la claridad visual de un Chesterton quien por sus paradojas, hizo que viéramos nuestras vidas y nuestros problemas a la luz de la Fe, quien puede ayudarnos hoy en día a hacer una síntesis de Culto, Cultura y Cultivación.

A pesar de la era nuclear en la que estamos viviendo, podemos plantar nuestros jardines incluso si ellos solo son ventanas con cajas, podemos despertarnos a la Buena tierra de Dios y de a poco comenzar a peregrinar, a los suburbios, al campo, y cuando obtengamos la gracia, podremos dejar al hombre viejo, podemos dejar de lado al hombre viejo y ponernos a Cristo, y podremos comenzar a hacerlo sin todas las cosas que la Ciudad de los hmombres nos ofrecen, y construir de cero la comunidad granjera, la Villa, la “ciudad” de Dios, donde la justicia desborda.
Este texto no tiende derechos de autor. Sin embargo, si lo utilizas o citas por favor indica de donde sacaste el original, es decir, esta pagina, y a lo que yo puedo decir que lo saque del sitio (Dorothy Day Library on the Web at http://www.catholicworker.org/dorothyday/). Gracias.
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